¿Cómo Funciona el FibroScan?

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FibroScan

El FibroScan es una herramienta diagnóstica no invasiva basada en elastografía transitoria, ampliamente utilizada para la evaluación cuantitativa de la fibrosis hepática y la esteatosis. Su uso se ha consolidado como una alternativa confiable a la biopsia hepática en múltiples escenarios clínicos, especialmente para el seguimiento longitudinal de enfermedades hepáticas crónicas.

El FibroScan combina un transductor de ultrasonido con un generador de vibraciones mecánicas de baja frecuencia. Estas vibraciones inducen una onda elástica de cizallamiento que se propaga a través del parénquima hepático.

El procedimiento es sencillo y consta de los siguientes pasos:

  1. Emisión de una onda elástica
    Un pequeño dispositivo se coloca sobre la piel, a la altura del hígado. Este emite una vibración de baja frecuencia que atraviesa el tejido hepático.
  2. Medición de la velocidad de la onda
    La velocidad a la que la onda se desplaza por el hígado se registra mediante ultrasonido.
    Un hígado más rígido permite que la onda viaje más rápido.
    Un hígado más sano y flexible hace que la onda viaje más lentamente.

La velocidad de propagación de dicha onda es directamente proporcional a la rigidez del tejido:

Mayor rigidez → mayor velocidad de propagación
Menor rigidez → menor velocidad de propagación

El sistema calcula automáticamente esta velocidad y la traduce en valores cuantitativos clínicamente interpretables.

Parámetros evaluados

El FibroScan proporciona dos mediciones principales:

  1. Rigidez hepática (Liver Stiffness Measurement – LSM)

Expresada en kilopascales (kPa)
Correlaciona con el grado de fibrosis hepática (F0–F4)
Útil para estadificación de fibrosis y detección de cirrosis

  1. Parámetro de Atenuación Controlada (CAP)

Expresado en dB/m
Permite cuantificar la esteatosis hepática
Especialmente relevante en enfermedad por hígado graso metabólico (MAFLD)

Procedimiento clínico

El paciente se posiciona en decúbito supino con el brazo derecho en abducción.
El transductor se coloca en el espacio intercostal derecho.
Se realizan múltiples mediciones válidas para asegurar reproducibilidad.
La duración promedio del examen es de 5 a 10 minutos.
No requiere sedación, anestesia ni preparación invasiva.

Los resultados son inmediatos, lo que facilita la toma de decisiones clínicas en consulta.
El FibroScan está indicado en el manejo y seguimiento de:

Hepatitis viral crónica (HBV, HCV)
Enfermedad hepática grasa metabólica (MAFLD)
Enfermedad hepática alcohólica
Cirrosis hepática compensada
Pacientes con alteración persistente de pruebas hepáticas
Evaluación de respuesta a tratamiento antifibrótico

Ventajas frente a la biopsia hepática

Método no invasivo
Bajo riesgo de complicaciones
Alta reproducibilidad
Permite evaluaciones seriadas
Mayor aceptación por parte del paciente

No obstante, debe interpretarse en conjunto con datos clínicos, bioquímicos e imagenológicos.

El FibroScan es una herramienta diagnóstica fundamental en la hepatología moderna. Su capacidad para evaluar de forma rápida y no invasiva la fibrosis y la esteatosis hepática lo posiciona como un método clave para el diagnóstico, estratificación de riesgo y seguimiento clínico de pacientes con enfermedades hepáticas crónicas.