El FibroScan es una prueba médica no invasiva que permite evaluar la salud del hígado, especialmente útil para detectar fibrosis hepática (cicatrización) y esteatosis (acumulación de grasa). Es un procedimiento rápido, indoloro y cada vez más utilizado como alternativa a la biopsia hepática.
El FibroScan es una tecnología basada en elastografía por ultrasonido que mide la rigidez del hígado. Cuanto más rígido está el tejido hepático, mayor puede ser el grado de fibrosis.
A continuación, te explicamos paso a paso cómo se realiza un FibroScan y qué debes tener en cuenta.
Antes de realizarte el examen, es importante seguir algunas recomendaciones:
Ayuno previo: Generalmente, se requiere no comer ni beber durante al menos 2 a 3 horas antes del estudio.
Ropa cómoda: Usa prendas sueltas que permitan acceder fácilmente al área abdominal.
Evitar alcohol: Se recomienda no consumir alcohol al menos 24 horas antes.
Informar condiciones médicas: Comunica al médico si estás embarazada o tienes algún dispositivo implantado.
No requiere recuperación ni cuidados especiales.
Los resultados suelen estar disponibles el mismo día o en poco tiempo.
El médico interpretará los valores obtenidos según tu historial clínico.
El FibroScan proporciona dos datos principales:
Rigidez hepática (kPa): Indica el grado de fibrosis.
Índice CAP: Mide la cantidad de grasa en el hígado.
Valores más altos pueden indicar mayor daño hepático, pero siempre deben ser evaluados por un profesional de salud.
No invasivo (sin agujas ni cirugía)
Rápido y seguro
Indoloro
Resultados inmediatos
Repetible para seguimiento médico
El FibroScan es una herramienta moderna y eficaz para evaluar la salud del hígado sin procedimientos invasivos. Conocer cómo se realiza puede ayudarte a acudir con mayor tranquilidad y confianza a tu cita médica.
Si tu médico te ha indicado esta prueba, seguir las recomendaciones previas y entender el proceso te permitirá obtener resultados más precisos y útiles para tu diagnóstico.